Bolsas reutilizables

Quizás es el producto que más desechamos, junto con los envases de alimentos. Así que puede ser una genial manera para empezar a utilizar productos reutilizables y menguar nuestros residuos. Y, de paso, nuestro bolsillo, ya que ya las cobran en la mayoría de establecimientos.

Bolsas para la compra

A todos se nos han acumulado en casa las típicas bolsas de plástico del supermercado. Con su logotipo de Mercadona, Carrefour o Eroski bien grande para que se vea dónde hacemos la compra. A veces llegaban a casa rotas, otras las podíamos reutilizar para meter cosas. Pero, por desgracia, muchas veces acaban por el monte cuando se las ha llevado el viento.

Pero también hay buenas noticias. Ya hay leyes que prohíben su uso y, por suerte, ya hay disponibles alternativas para este tipo de bolsas. A día de hoy, los supermercados te las cobran (esto ha hecho que baje drásticamente su uso) y, además, deben estar hechas de plástico reciclado.

En algunas superfícies comerciales, también podemos comprar bolsas de papel, que nos recuerdan a tantas películas de Estados Unidos donde traen la compra a casa en este tipo de bolsas. Pero suelen ser menos resistentes. Sobretodo cuando llevamos congelados y se empapan.

Así que lo recomendable, es llevar bolsas de otros materiales más resistentes, que permitan muchos usos y, si son fácilmente lavables, todavía mejor. Y, muchas veces, tienen más capacidad y son más cómodas que las bolsas tradicionales.

Bolsas para la fruta y verdura

Las bolsas anteriores, suelen usarse para, una vez en caja, meter toda la compra: productos frescos, pan, conservas, bebidas, dulces, congelados y demás. Pero podemos utilizar bolsas reutilizables antes de ir a pagar.

En la sección de frutas y verduras, se suelen ofrecer guantes y bolsas más pequeñas y débiles para que cada uno vaya cogiendo el género que desee. Al ser tan débiles, normalmente estas bolsas de plástico se tiran al vaciarlas una vez en casa.

Existen alternativas que podemos comprar para llevar al supermercado nuestras propias bolsas. Además, cuando las compramos suelen venir bolsas de varios tamaños, así que podemos elegir el tamaño que más se ajuste a lo que queremos comprar. Por ejemplo, no usaríamos el mismo tamaño de bolsa para coger patatas o calabacines que para coger nísperos o cerezas.

Y más bolsas…